Voleibol sentado
El voleibol sentado nació en Holanda
en los años 50, al combinar el voleibol con un juego alemán llamado Sitzbal. Su
popularidad comenzó a extenderse una década más tarde y actualmente lo
practican deportistas de más de 50 países.
El voleibol sentado enfrenta a dos
equipos de seis jugadores en una cancha cubierta de 10 x 6 metros, dividida por
una red de 1,15 centímetros de altura para los hombres y 1,05 para las mujeres.
El objetivo principal de cada equipo
es conseguir que el balón bote dentro del campo contrario y cada equipo dispone
de tres toques antes de que la pelota cruce la red.
El balón se pone en juego con un
saque: golpe del jugador que saca por encima de la red hacia el campo
contrario. La jugada continúa hasta que el balón toca el suelo, va
"fuera" o un equipo no logra enviarlo de regreso de forma correcta.
Cuando el
equipo que recibe gana una jugada, obtiene un punto y el derecho al saque y sus
jugadores rotan una posición en el sentido de las agujas del reloj.
Un equipo
anota un punto:
·
Si consigue que el balón caiga al suelo dentro del
campo del contrario.
·
Cuando el contrario comete una falta.
·
Cuando el contrario recibe un castigo.
Todos los
partidos de voleibol sentado se juegan al mejor de cinco sets. En los cuatro
primeros gana el equipo que alcance los 25 puntos, siempre y cuando haya dos
puntos de diferencia, mientras que en el quinto, si se llega, gana el primero
que llegue a 15. En caso de empate 24 - 24, el juego continúa
hasta que se consigue una ventaja de dos puntos (26 - 24; 27 - 25).
En este
deporte sólo existen dos clases: la MD (Minimally Disabled) para deportistas
con menor discapacidad, y la D (Disabled) para los más afectados. Para
garantizar la participación de todos, los equipos sólo pueden tener un jugador
MD en la cancha durante los partidos.
El debut del voleibol sentado en el
programa paralímpico se produjo en los Juegos de Arnheim 1980 para los hombres
y en los de Atenas 2004 para las mujeres.


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